Durante 27 años, en Albania estaba prohibido profesar
cualquier religión. Entre 1967 y 1990 se proclamó el primer régimen ateo, bajo
el gobierno Enver Hoxha. Ni siquiera en el Imperio Romano o en las naciones de
la antigua Unión Soviética se había impuesto el ateísmo de una manera tan
drástica y explícita.Las 1.820 iglesias cristianas, así como las mezquitas
existentes, fueron convertidas en centros deportivos, cines o edificaciones con
cualquier otro fin.
Y mientras los templos se destruían, se construyeron 750 mil
búnkeres para controlar la población albanesa. Llevar un signo religioso,
persignarse o hacer alusión a cualquier ser superior era motivo para ser
arrestados o asesinados. Ni siquiera a la madre Teresa de Calcuta,oriunda
de esta tierra, le era permitido entrar a su país.El principal mensaje que
quiso dar el papa Francisco en este breve viaje es el de la convivencia entre
cristianos y musulmanes. En Albania, ambos credos buscan que su fe pueda resurgir
de las cenizas que dejaron las décadas en que los fieles eran silenciados so
pena de arresto o muerte.



